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El Comandante Garay y sus hombres se han refugiado en lo más profundo de la selva de Colombia pues ya nadie le aclara cuales son sus objetivos. No obstante, se siente a gusto en esa nueva situación, instalado en su campamento con su amante Consuelito y unos cuantos desheredados que siguen sus ordenes sin rechistar. Garay los tiene dominados al hacerles beber una pócima que prepara Consuelito, llamada la saliva del Diablo que, supuestamente, les convierte en guerreros valerosos e invencibles.

Robertti Gamarra, conoce de primera mano los entresijos políticos que dan lugar a la aparición de grupos armados y presenta esta historia como el despropósito que significa este fenómeno cuando los verdaderos combates no se libran con armas y disparos.

Pero en ese grupo de gurrilleros si que hay una mente que se hace preguntas, el joven Albert, comienza a cuestionarse la necesidad de su existencia y la oportunidad de esas escaramuzas sangrientas en busca de víveres y para dejar constancia de su presencia.

En “Las Botas del Rey” se aborda el problema que en Colombia han supuesto y suponen las FARC desde un punto de vista apolítico, simplemente el autor ha buscado un escenario real para contar una historia revestida de la magia que es capaz de sacarle a la selva, a los personajes al borde de la paranoia y a una situación absurda que, en la actualidad, se dirige hacia una solución.Las-Botas-Del-Rey-Cubierta

Con estas premisas, Robertti, no olvida a quienes han sido los más perjudicados de este combate: los campesinos. Miles de familias se vieron despojados de sus tierras por la guerrilla y los narcotraficantes, obligados a emigrar a los suburbios de las ciudades con la miseria que ello conlleva.

 

 

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