PROPUESTA_PACTO_PODEMOS

Vaya por delante que la posición de Podemos y la de Pablo Iglesias a la cabeza, suena a fantasiosa y vanidosa. Propone un gobierno en el que están presentes las fuerzas de progreso en relación a sus resultados electorales y es él, tercera fuerza, quien marca los pasos a seguir. Recuerda a uno de los personajes creados por El Selu para su chirigota “Los Enteraos”. Aquí dejo el vídeo, solo hay que cambiar el nombre de Zapatero por el de Sánchez.

La comparecencia de Iglesias para informar que ya ha elaborado el organigrama de gobierno en relación con la situación histórica que estamos viviendo, ha sido patética. La inmediata respuesta del portavoz del Grupo Socialista, preguntándose ¿dónde se cree que está?, en referencia a Pablo Iglesias, resume el efecto que ha causado en las filas del PSOE. ¿Cuándo le ha propuesto el Jefe del Estado que forme gobierno? Añadió.PROPUESTA_PACTO_PODEMOS

Lo malo de estas propuestas lanzadas a los cuatro vientos es que llegan al importante número de votantes de Podemos que coquetean con el fanatismo irracional y se someten a las palabras de su líder, sin pensar en sus consecuencias.

Lo que ha transmitido Pablo Iglesias es que él quiere gobernar el país, desde una cómoda y todopoderosa vicepresidencia que aglutine el poder político del Estado. Suena a Rasputín. Es una lástima que el entusiasmo e ideales del 15-M se diluyan cuando quienes dicen haber bebido de ellos llegan al poder y dejan al descubierto que lo que realmente quieren es eso: poder.

A Iglesias, que fomenta el colegueo desenfadado, se le puede hablar en el mismo tono. ¿De qué vas? ¿Subyace en ese documento las ideas de aquel profesor que defendía a que el pueblo se armara para luchar contra lo que llamabas casta? No lo creo, solo veo inexpertos vanidosos que no encuentran con quien bailar porque no son duchos bailarines; los bailarines experimentados no quieren que les pisen los pies.

Una de sus arengas anteriores al Iglesias diputado, era repetir que los partidos tradicionales nos trataban como a imbéciles. Parece que se ha apuntado a la táctica y comienza a tomar por imbéciles a los españoles. La gente no quiere soflamas y ya no se conforma con lo que quiere oír; ni con lo que quiere creer. La gente quiere, sencillamente, la verdad.