ADA_COLAU_EJÉRCITO

Dejemos a un lado que el Pleno del Ayuntamiento de Barcelona aprobara una moción por la que se consideraba que las Fuerzas Armadas no debían tener un stand en la feria de la oferta educativa que se celebra en la ciudad. El ejército estaba al tanto y acudió. Seguramente, no comprendían que Colau quisiese limitar la libertad de los jóvenes barceloneses a la hora de informarse sobre sus posibles salidas profesionales.

También pudiera ser que se ponga ella misma como ejemplo para los jóvenes barceloneses, el activismo es la mejor manera de conseguir una buena carrera y vivir del Estado, español o catalán.

Particularmente Ada Colau actuó como lo hizo porque le pone cachonda decirle a dos altos oficiales del ejército que no son bienvenidos. Una mezcla de ignorancia y vanidad que, si se toma ante una cohorte de adláteres con los estómagos agradecidos, es peligroso porque te vienes arriba incontroladamente.

Nadie puede negar que Podemos & CIA, han ido perdiendo la esencia de aquel 15M al que hicieron referencia en su fundación para convertirse en políticos al uso, con menos experiencia que deja al descubierto su ignorancia.

La posición del Ayuntamiento de Barcelona representada en el encuentro de su alcaldesa con los militares, es desconocer qué es un ejercito moderno, más próximo a una ONG que actúa en condiciones extremas que a una fuerza armada destinada a conquistas y represiones. Además, su oferta educativa está al nivel de las mejores universidades y a quienes están en edad de contemplarla como posibilidad de futuro parece atraerles, ya que se cuentan por cientos de miles quienes se presentan a sus pruebas de selección.

Pero como nunca se sabe, a lo mejor Ada lo que quiere es guardarse a los jóvenes con vocación militar para el futuro ejército catalán. Que, viendo el panorama doctrinal, también podría ser.